César Augusto Cair: “La Cultura es un tapón de corcho en una tormenta oceánica”

Teatro Fierabrás, la compañía que dirige, cumplirá en 2015 su primera década estrenando Invisibles, su nuevo montaje. El año que ahora termina ha estado marcado por Eva ha muerto, obra que les ha aportado una gran visibilidad y que ha cruzado el Atlántico para ser representada en México.

César Augusto Cair

César Augusto Cair, director de la compañía teatral Fierabrás, en una imagen promocional.

“Es un bálsamo (…) con el cual no hay que tener temor a la muerte, ni hay que pensar morir de herida alguna”, así explica don Quijote a Sancho Panza qué es el bálsamo de Fierabrás, poción milagrosa “que con sola una gota se ahorrarán tiempo y medicinas”. Puesto que uno de los efectos que obraba en el ingenioso hidalgo tras su ingesta era el del vómito, a la hora de buscar nombres para la compañía, “y puesto que nacimos en el año en que se cumplían 400 años de su publicación”, decidieron homenajear la inmortal obra de Miguel de Cervantes y tomar para sí el nombre de este bebedizo “porque queremos que el público se libere, haga una catarsis, vomite emocional y racionalmente con nuestras propuestas”.
PREGUNTA.- ¿Cómo nació la compañía?
RESPUESTA.- Fue una concatenación de hechos, una cosa fue llevando a la otra. Uno de los máximos impulsos, tal vez el primigenio, fue el de ver representados los textos que escribía; veamos: siempre he sentido la vocación de escribir y la he llevado a la práctica. Durante un tiempo, cuando tejía historias, si tenían un desarrollo breve las transformaba en relatos y si veía que daban para más cristalizaban como novelas, hasta que en cierta ocasión me animé a probar con el teatro. Si ya es difícil publicar narrativa, ¡para qué hablar de lo relativo al teatro! Por lo tanto, que es para lo que en realidad nace, lo mejor era representarlo y, así, empezó a tomar forma este proyecto, poniéndome de acuerdo con cuatro amigos que sentían inquietudes parejas y las mismas ganas de ponerse manos a la obra.
P.- Y seguisteis adelante…
R.- Es fundamental creer en uno mismo, no hay que desfallecer por muchas puertas que se cierren: yo creo en mi posibilidad y, hasta ahora, he podido ir sacando adelante lo que quería. Aunque fuese quiméricamente, lo tenía claro y, por lo tanto, el siguiente paso era tirarse por el precipicio: hay que cavar túneles continuamente, horadando como el gusano. ¡Y eso que desde el principio topamos con la autoridad! Nuestro primer montaje iba a ser Quijotada pacata de Miguel y de Cata, seleccionada para ser representada durante las conmemoraciones del cuarto centenario del Quijote, pero el concejal de Cultura de Villanueva de los Infantes consideró que éramos unos irreverentes y, ante las discrepancias, optamos por retirarnos y dejarla inédita.
No sería el único encontronazo con lo que solemos denominar “altas instancias”: en 2009 verían truncado el preestreno previsto de Eva ha muerto en el Centro Cultural José de Espronceda de Madrid porque el Ayuntamiento no podía aceptar un monólogo interpretado por un actor desnudo (el protagonista de la obra es Adán) y se exigió que, al menos, se pusiera un tanga para la representación. En la revisión acometida a finales de 2013, Eva ha muerto se ha representado en varias ciudades españolas y Ángel Bayón lo ha llevado a México: “Las redes sociales han reactivado lo teatral, no hay ninguna duda: gracias a ellas, esta función ha tenido una segunda vida más fructífera que la primera”.

En España resulta imposible trabajar y vivir sólo del teatro. Y el 21% de IVA está provocando que nadie quiera arriesgar, que se apueste por las fórmulas, por lo fácil, por un “teatro Burger King”

P.- ¿Quiénes formáis parte de Fierabrás?
R.- En la actualidad, Ricard Capdemans, mi mano derecha, el que se encarga de todo lo relativo a la administración desde los inicios; Ángel Salamanca está al cargo del diseño de luces y sonido, así como de componer la banda sonora para Invisibles; Mikel Arostegui, tras interpretar Eva ha muerto, continuará en la compañía para interpretar Invisibles, lo que hará junto a María Laza, la musa de Fierabrás, que regresa con nosotros, y Ana Telenti, nueva incorporación, completará el trío protagonista.
P.- ¿Cómo funcionáis a la hora de tomar decisiones? ¿Hay una jerarquía establecida?
R.- Artísticamente, sí la hay, mientras que a nivel administrativo actuamos como cooperativa y decidimos entre todos.
P.- ¿Qué tal conviven el autor y el director en tu persona?
R.- Me considero fundamentalmente autor, lo de dirigir llegó después y porque, llegado un punto, era lo más sencillo, la mejor posibilidad para lograr el resultado que buscaba, es decir, poner el texto en pie. El teatro de Fierabrás es fundamentalmente de texto, es nuestra base, es donde yo me siento más seguro: como autor, me cuestiono pero no tengo dudas, mientras que sigo teniendo muchas como director. Aunque pueda sonar petulante, siempre he tenido fe en mí como lo primero y como lo segundo la voy adquiriendo poco a poco.
Aunque ya se ha lamentado de lo complicado que es publicar textos teatrales en España, César Augusto presentó recientemente Quinto aniversario en la editorial Seleer, sello en el que también han aparecido Eva ha muerto y Flhuidos, obra que no ha sido representada por el momento, pero que el autor considera su texto más redondo, aunque afirma que la obra que más satisfacciones le da “es la que está por hacerse, la próxima, la futura”.
Quinto aniversario. César Augusto CairP.- ¿Cuáles son tus referentes a la hora de escribir?
R.- No tengo una obra de cabecera ni un único autor: las bases de mi formación, las lecturas que me llevaron a escribir con el teatro de nuestro Siglo de Oro, sin ningún género de duda, la literatura francesa del siglo XX, fundamentalmente la novela, y la generación perdida estadounidense. Si nos centramos en lo teatral, he de citar Casa de muñecas o La casa de Bernarda Alba, pero no puedo olvidarme de Fernando Arrabal, los surrealistas, el dadaísmo,…
P.- ¿Y esa obra de teatro que te marcó como espectador?
R.- Es muy curioso porque lo hizo una que no vi, que sólo conocí por referencias, y es el montaje de La casa de Bernarda Alba que protagonizó Ismael Merlo con aquella escenografía tan rupturista y provocadora, todo un fenómeno. De las que he visto, tal vez me quedaría con La visita de la vieja dama que interpretó María Jesús Valdés, porque el desnudo artístico que aceptaba en ese montaje es el reflejo de lo que debe ser la grandeza en escena.
P.- ¿Cuál es el balance de estos diez años de actividad?
R.- Lo más positivo es, sin duda, el mero hecho de permanecer, de continuar en pie, es la mejor inyección de moral para continuar. Lo más negativo es pelear con las salas, mover los espectáculos, es todo bastante complicado y, por desgracia, impera la falta de respeto y de interés: no se molestan ni en responder a la propuesta, te ignoran sin reparos, y es algo con lo que topas tanto en las salas alternativas como en las comerciales.
P.- Y ahí seguís a pesar del IVA cultural…
R.- Es absolutamente catastrófico: en España resulta imposible trabajar y vivir sólo del teatro. Y el 21% está provocando que nadie quiera arriesgar, que se apueste por las fórmulas, por lo fácil, por un “teatro Burger King”, el que recurre a “caca-culo-pedo-pis”, el que proporciona dinero rápido. Por otro lado, como la cultura es un tapón de corcho en una tormenta oceánica y siempre sale a flote, se ha agudizado el ingenio, se buscan alternativas para salir adelante y, así, encontramos iniciativas como las de Primas de Riesgo vendiendo porno para abaratar las entradas o aquella en la que se regalaban al comprar fruta… Es muy triste tener que rentabilizar tu texto de esa manera, pero en ocasiones es la única manera de que el trabajo salga adelante.
P.- Aunque Fierabrás ahí sigue, fiel a sus postulados y dando guerra…
R.- Sí, ya estamos inmersos en Invisibles, un drama sobre la dependencia emocional, un alegato contra el maltrato psicológico que esperamos estrenar en la primavera de 2015 en el que, al margen de los que cité antes, prestará su voz María de Castro, quien ya estuvo con nosotros en nuestros dos primeros montajes, Peladuras de mandarina y Mi estúpida Anacrusa.
Sin perder de vista lo que dijo Zeami Motikoyo, dramaturgo japonés que vivió entre los siglos XIV y XV, “hacer teatro es dar al público una emoción que no espera”, César Augusto Cair continúa dirigiendo Fierabrás con la intención de “sacudir mentes, corazones y emociones”. ¡Arriba el telón!

Óscar López y Pablo Vilaboy

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Cultura

Óscar López

oscar lopez

Siempre me fascinaron las historias, llegasen en el formato que llegasen, ¿quién iba a decirme que me convertiría en narrador, en transmisor de las creadas por otras, en autor de las propias? La comunicación es mi pasión, me atrevería a decir una necesidad, y poder darle rienda suelta sin cortapisas ni fronteras gracias a Internet se ha transformado en un goce, más que en una herramienta de trabajo.Facebook

Pablo Vilaboy

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Aunque con menos predicamento que el Mediterráneo en esta España nuestra por aquello de que a Serrat no se le ocurrió dedicarles una canción, las aguas del Atlántico avivaron desde muy joven mis ansias creativas y de ese estímulo bravío y libertario se derivaron querencias literarias, teatrales y cinematográficas que finalmente se han traducido en el escritor que soy: un tejedor de historias, ideas y sensaciones que, aun coqueteando con la dramaturgia, guarda total amor y lealtad a esa ventana abierta a otros mundos que es el séptimo arte.Facebook

 

 

Escrito por Merche Rodríguez

Author: Merche Rodríguez

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