Con un par

networking, emprendimiento, womenalia, Teatro Circo Price

María Gómez del Pozuelo, abriendo Womenalia Day.

Mil quinientas mujeres. Bueno, no… mil quinientas menos alguna decena masculina. Pero la cifra sí es la de 1.500 personas. Las mismas que acudieron a un evento en el que la reivindicación no es el elemento integrador aunque lo sea: el del trabajo de la mujer. Las mismas que asistieron a una sucesión de ponencias motivadoras, que piensan que la mujer tiene un hueco, ganado de sobra, en la sociedad laboral sin gritarlo a los cuatro vientos aunque su presencia sí lo grite. Exaltación sin exaltar.

Estábamos acostumbrados a que cualquier gran reunión de mujeres derivara en la lucha por la igualdad de derechos, el rechazo a la imposición de una “minoría de edad” mental y social y la queja argumentada por la discriminación sexual con todo lo que ello conlleva (menor salario, ínfimo reconocimiento) y acabara en una manifestación que daba pie al australopithecus de turno a soltar su letanía cansina. Lícito, agotador, extenuante pero comprensible y razonable. Parecía que no había otra salida. Parecía que hombres y mujeres estábamos enfrentados por una diferencia que nos alejaba en vez de complementarnos.

Pero, hete aquí la jugada de las hermanas Gómez del Pozuelo. Llega en un momento que le permite ser más inteligente, práctica y efectiva: Somos lo que somos porque aquí está lo que hacemos y se suceden, sin solución de continuidad, mujeres y más mujeres empresarias, emprendedoras, jóvenes recién salidas de la fábrica de parados que se niegan a que su paso por la Universidad sea la antesala del desánimo, mamás que concilian vida familiar con laboral mientras su cabeza le da vueltas a “la lavadora” para sacar adelante tal o cuál proyecto empresarial.

Y van ellas y se plantan con sus reales en el centro de Madrid. Así, como el que no quiere la cosa. Y se quedan tan anchas. Y para quedarse, claro. Porque no es para menos. A ver quién llena el Teatro Circo Price de Madrid, un jueves laboral, durante doce horas. Para hablar de negocios. A ver quién aglutina en torno a un concepto, el de Womenalia, a tanto partner (los patrocinadores de siempre), a ver quién, que no sea una gran marca, consigue en cuatro años reunir en una misma red social a más de un cuarto de millón de personas (270.000 para ser exactas) y todo eso, en femenino.

El Womenalia Day, o Inspiration Day (así, en inglés y con sus almohadillas # correspondientes en lenguaje tuitero) se celebró el pasado jueves en Madrid y también se celebró en Twitter -tuiter p’a los castizos- convirtiéndose en tendencia durante toda la mañana. Es que 1.500 mujeres tuiteando son muchas mujeres.

Susanna Griso, periodista, mujer, networking

La periodista Susanna Griso, una de las ponentes de la jornada.

Está muy bien montado. Todo. La red, el macro evento anual (si hicieran más, me quito el cráneo), el planteamiento. Por eso no me extraña que sean tan seductoras. Ambas dos. A su manera. María, CEO (o lo que es lo mismo directora general) es un torbellino y una profesional del savoir faire. En un lustro se van a plantar en 30 millones. Vamos… que en los próximos cinco años quieren llegar a reunir en su mismo portal a esa cantidad de usuarias y así lo dijo en recientes declaraciones (Programa Womenalia: minuto 29’05”). Elena, su hermana y presidenta de la red social de mujeres profesionales, que así se denominan, es elegante, discreta por una timidez que no le impide soltarse la melena en tuits directos, claros y rotundos. Ejecutiva. Y junto a otros “locos” (que conforman el núcleo duro de Womenalia) se lanzaron hace cuatro años y se pusieron internet por montera con un lema: inspiración.

Inspiración acompañada de buenos compañeros de viaje, proyectos que encuentran respaldo más que holgado para ver la luz, trabajo, constancia y el don de la ubicuidad, o casi, persiguiendo la cuadratura del círculo.

Eran, y son, mujeres de empresa. Y se nota.

Así las cosas, hablar como mujer empieza a ser tendencia y el término femenino dejará de ser cursi y cumplirá, sin abalorios condescendientes, la primera acepción del RAE: “Propio de mujeres” e incluso la segunda: “Perteneciente o relativo a ellas”. Sin más connotación. Bienvenida sea la ausencia de la misma.

Ahora, solo falta que nos lo creamos porque las Gómez del Pozuelo están empeñadas en ello. Y no son las únicas, ha habido y hay muchas Gómez del Pozuelo (grandes líderes políticas, activistas incansables, heroinas anónimas) aunque sí son de las más virales. Vivimos en la época de la información instantánea y lo exprimen a conciencia, lo usan en el mejor sentido del término.

Y cada cual, que se quede con lo que más le provoque porque la diversidad está garantizada.

Merche Rodríguez

Estudié periodismo porque quería saber qué ocurría a mi alrededor. Y además, quería contar historias. Las que salen de la cabeza de un novelista, me encanta leer y escribir sobre lo que he leído, pero también las humanas, las que vemos todos los días de personas con las que nos cruzamos, conocidas y anónimas. Creo que los medios digitales no son el futuro, son el presente y han llegado para quedarse. He tenido grandes maestros y vivo en un estado de formación continua porque lo que me apasiona realmente es aprender. Si quieres saber algo más de mí, puedes averiguarlo aquí.

Escrito por Merche Rodríguez

Author: Merche Rodríguez

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