Crisis de pareja “En tercera persona”

Onesheet franja En Tercera Persona - copiaSólo a un tipo como Paul Haggis, “oscarizado” director del mítico filme Crash, le podían ofrecer un bombón así: cuatro famosas actrices y otros tantos actores de prestigio, para pasarse más de dos horas ante las cámaras interpretando unas historias tan tópicas como inanes… ¡Cada uno podía hacer lo que le viniese en gana, con alguna referencia a unas rupturas de pareja y en una ciudad determinada! O eso parece, visto el resultado.

Con gente como Mila Kunis, Olivia Wilde, Moran Atias y Kim Basinger, enfrentadas a Liam Neeson, James Franco y Adrien Brody, un director medianamente hábil puede sacar adelante cualquier historia…

¡Bueno, pues a un autor tan prestigiado como Haggis, le cuesta mucho sacarla adelante! El espectador se pone nervioso y desea que aquello se acabe de una puñetera vez. Antes de llegar a la mitad del largo filme de 137 minutos, ya apenas interesa que el escritor y novelista que aparece al inicio y que termina igual, acabe o no su presunta novela, luego de haber estado holgando en la cama con una amante bellísima, que le llega de sorpresa, con un relato para que lo juzgue. Eso ocurre en París, en un hotel de lujo y bien céntrico.

Otra historia transcurre en New York, donde otra pareja anda con problemas porque el ex marido no deja a la mujer que vea a su hijo, luego de haber estado a punto de que el niño muriese jugando con unos plásticos. Los servicios sociales y el juez le deniegan su derecho por su negligencia, porque el marido es un pintor famoso y con dinero y ella trabaja de limpiadora en hoteles.

La tercera historia es aún más peregrina: un tipo se enriquece filtrando modelos de alta costura, desde Roma y de modo subrepticio, a talleres piratas de confección, se supone que en los USA.

De pronto un día, aburrido, entra en un bar de copas, un garito más bien cutre y se pone a beber sin medida, sobre todo cuando allí entra una hermosa mujer que también parece aturdida o confusa. Se enrollan casi sin querer y la mujer lo envuelve en una historia sórdida de secuestro de su hija, por parte de la mafia.

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Otra de las parejas de la película “En tercera persona”. (©UPI)

Las tres historias de parejas en crisis se van alternando ante los espectadores, pretendiendo que algo las relacione o vincule con esa pretensión de terceras personas en litigio: el escritor y su amante discuten casi por nada, en cuanto la primera mujer llame por teléfono o el padre de ella la reclame sexualmente…

La limpiadora neoyorkina, que vive lampando con su exiguo sueldo, acude con su abogada ante las instancias judiciales, para intentar inasequible ver a su hijo.

Su ex ya tiene otra pareja y aunque está en crisis creativa, se cierra en banda a las peticiones y chantajea impunemente a la madre de su hijo.

El tipo de la moda y su pareja gitana rumana, viven su aventura de bajos fondos romanos, reuniendo el dinero que exigen por liberar a la niña que nunca vemos y hasta se atreven a enfrentarse a los mafiosos. El extorsionador y raptor se comporta como antiguo amante y tortura a la sufriente madre.

Alucina la secuencia final en la que las tres mujeres huyen de sus parejas se supone que por las calles de Roma, sin que sepamos cómo han llegado hasta allí y qué se pretende insinuar…

Liam Neeson como el escritor en dique seco, James Franco como el pintor cruel y Adrien Brody como protector de una madre sufridora, cumplen como pueden. Las chicas lucen mejor exhibiendo sus armas de mujer a la menor ocasión y aunque no venga a cuento, pero todo eso no es nada con el papelón que le han dado a la pobre Kim Bassinger, como esposa olvidada del escritor que recurre a llamarlo por teléfono o a sumergirse en dos planos en su piscina, donde al parecer estuvo a punto de ahogarse el hijo, por descuido del novelista.

Kim Bassinger tiene un breve papel en la película. (©UPI)

Kim Bassinger tiene un breve papel en la película. (©UPI)

Hay que imaginar que la pagaron bien por dar su nombre en los carteles, más que por dejarse filmar en cuatro planos. ¿Ser una famosa para luego esto?

La fotografía en general muy aprovechable, aunque las tres ciudades París, Roma y Nueva York sólo muestran lugares tópicos y en especial los hoteles donde se suceden los encuentros sexuales. Las conversaciones de los protagonistas con la gente que les atiende, resultan, cuando menos, pintorescas.

Y una banda sonora estupenda de Darío Marianelli, pero excesivamente presente, que casi aturde.

Para terminar, ¿por qué este filme de 2013 no se ha estrenado antes en España, acaso lo guardaban por algo?

 

Luis Conde

 

Soy un veterano periodista, curtido en los trabajos de TVE, en diversas revistas y periódicos, desde hace más de cuarenta años. Especializado en temas de cultura popular como el humor gráfico, los tebeos, la novela de quiosco, el cine y la televisión; ejerzo como agitador cultural donde me dejan, aunque eso ya casi nadie sepa lo que es.

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Escrito por Merche Rodríguez

Author: Merche Rodríguez

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