Elena Roger: “Elegí el repertorio embarazada, me dejé llevar por las sensaciones que me transmitía mi hija”

Presenta en España Tiempo mariposa, su último trabajo discográfico dentro del ciclo De Buenos Aires a Madrid que se celebra en los Teatros del Canal, la artista argentina ofrece dos recitales (11 y 12 de diciembre) en los que recorre algunos de los hitos de su fulgurante carrera (Evita, Piaf) y muestra su faceta de cantante solista.

La artista argentina, que interpretó a Evita, dará dos recitales en Madrid.

Vista de cerca, aún sorprende y admira más que contemplada en escena: su cuerpo es pequeño, su mirada muy profunda, su sonrisa inacabable, sus manos dibujan sensaciones, perspicaz, pizpireta, inquieta, atenta con el que tiene enfrente, sin consentirse ni un atisbo de soberbia (y tendría motivos más que sobrados para ello), artista de raza, intérprete versátil, poseedora de una de las voces más potentes y capaces que puedan resonar en cualquier coliseo, una garganta prodigiosa que envuelve, acaricia, cautiva incluso en la conversación más trivial aunque, por mucho que ella así lo pretenda, nada lo es cuando Elena Roger está cerca. Esta argentina de cuarenta años se ha convertido por derecho propio en una de las reinas del musical y lo más estimulante es que esa es, tan sólo, la punta del iceberg de sus múltiples talentos.

PREGUNTA.- De nuevo en Madrid, y eso que no fuimos muy generosos contigo…

RESPUESTA.- Sí, ya hace cuatro años que trajimos Piaf… Estuvimos muy poco tiempo, ¡y eso que veníamos de estar llenando en Buenos Aires! Pero reconozco que llegamos en un mal momento: empezaban a sentirse los efectos de la crisis económica y, para colmo, tuvimos que competir con el Mundial de Sudáfrica… De hecho, decidimos mantener la representación el día de la final y nos encontramos aún con menos público del habitual pero, es parte del misterio del teatro, nos entregamos con más pasión que nunca y el público respondió con creces: ¡Fue emocionante verles aplaudir con energía, con deleite, festejando el espectáculo en lugar del triunfo de España! Y por eso me he animado a volver, no me he podido resistir al reencuentro con esos espectadores que terminaban la función puestos en pie y a buscar a otros nuevos; al margen de que si te lo pide Tino Patalano, uno de los empresarios más generosos del mundo, sólo puedes decirle “sí” para devolverle algo de la confianza que pone en ti (Patalano es el director del Teatro Maipo de Buenos Aires, nombre imprescindible para hablar del mundo del espectáculo en Argentina).

P.- Y en esta ocasión llegas ante el público sin un personaje en el que escudarte…

R.- Sí, es algo que adoro porque a veces me siento como en el living de mi casa, tranquila, sin presiones; no reniego de lo hecho, todo lo contrario, la prueba es que me transformo en Mina, Evita y Piaf durante el recital, pero me encanta no estar escondida detrás de una careta.

P.- Ana Belén dice que se siente más libre cuando da un concierto porque puede ser más ella, sin depender del personaje…

R.- ¡Eso mismo! Para mí, es un encuentro de personas, no hay personajes, sólo los tres o cuatro minutos de cada canción y es fantástico poder pasar por clímax muy diferentes casi sin solución de continuidad; son conciertos, aunque en realidad me gusta más llamarlos recitales para resaltar lo íntimo, lo cercano, son, como decía, recitales que no están completamente armados, que surgen espontáneamente, que dependen de las vibraciones del público, de mi propia intuición… Me entusiasma poder abrir el abanico, variar tonos, mostrarme ecléctica… El único defecto puede ser que canto demasiado y hablo poco, jajaja…

Aunque fue una revelación mundial cuando Andrew Lloyd Webber la escogió para protagonizar la reposición de Evita en Londres (personaje que repitió en Broadway compartiendo honores con Ricky Martin), Elena Roger ya era muy popular en su país por haber participado en Los Miserables, La Bella y la Bestia y muy especialmente gracias a Mina… che cosa sei?, por el que obtuvo su primer premio ACE, el segundo le fue otorgado por su trabajo en Piaf.

P.- ¿Cómo sienta lo de ser profeta en tu tierra?

R.- El caso es que la prensa argentina no lo ve de esa manera o, al menos, no creen haberlo propiciado porque últimamente siempre hay alguien que me pregunta “¿te sientes mal porque no te dimos bolilla hasta que triunfaste fuera?”. Yo no siento que haya sido así, de verdad, aunque es cierto que en Argentina se está muy pendiente de lo que pasa fuera, se ignora a grandes artistas hasta que trascienden, pero no creo que hayan sido injustos conmigo… Lo de Broadway provocó que fuesen a verme muchos más argentinos que en Londres, aunque imagino que tuvo mucho que ver que actuaba con Ricky Martin, pero al margen de eso creo que he tenido una evolución natural: he ido ganando público, encontrando mi espacio, conquistando nuevos corazones.

Me gusta poder cantar en diferentes idiomas pero, sin duda, estoy más cómoda cuando lo hago en español.

P.- ¿Cómo afronta una argentina encarnar a Eva Perón?

R.- Igual que a Edith Piaf o a Mina: tratándola como una persona, que es lo que era; no se puede ignorar su carácter de mito, claro, pero para poder darles vida hay que ir a la médula, a lo básico, a lo que importa, sólo desde ahí puedes defender tu personaje. Lo más curioso es que había argentinos que me decían “así es como pasaron las cosas” y otros se enfadaban “pero todo esto es falso” y en ese equilibrio, precisamente, es donde debe situarse el intérprete: comprendiendo a la persona con sus luces y sus sombras.

P.- Eres una cantante versátil y políglota: al margen de en tu idioma materno, has interpretado en inglés, francés, italiano, en la lengua Rapa Nui para un tema de Tiempo mariposa. ¿Cómo es lo de cantar en otro idioma?

R.- La verdad es que es algo que me sale mecánicamente, es decir, soy consciente de lo que estoy cantando, sé las emociones que quiero imprimir, comprendo la letra pero, aunque pueda sonar extraño, me sale sin pensarlo, como algo que tuve que aprender primero y va fluyendo. En español es otra cosa porque las palabras me son propias, las siento como mías, las matizo mucho más; me gusta poder cantar en diferentes idiomas pero, sin duda, estoy más cómoda cuando lo hago en español.

P.- Elegiste las canciones de tu último trabajo mientras estabas embarazada…

R.- Sí, fue una búsqueda un tanto mágica porque todo dependía de las emociones y sensaciones de cada día, por lo que me transmitía mi hija: ha sido un embarazo muy deseado, quería ser madre junto al hombre que amo (el también actor Mariano Torre), y me apetecía vivir esta transformación eligiendo un material que sirviese para definirme, palabras y mensajes con los que identificarme y presentarme ante los demás.

P.- ¿Ha cambiado la maternidad tu manera de cantar?

R.- ¡Lo ha cambiado todo! Aunque pueda sonar tópico, percibo que algo se ha transformado en mi interior; como digo, fue algo muy premeditado, pensé que era el momento idóneo para cerrar una etapa, contactar con mi interior, abrir nuevas ventanas, y, en ese sentido, me parece que el propio disco es un reflejo de lo que viví porque fue una auténtica gestación, también lo di a luz y ahora puedo defenderlo como merece. Cuando canto algún tema de Tiempo mariposa tengo muy presente a mi hija porque recuerdo cómo me ayudó en la elección y toda la ilusión que me transmitía, ilusión que sigue viva en cada recital.

Avisan a Elena de que debe posar para una foto con los otros artistas que participan en el ciclo, pero pide tiempo para una pregunta más, hace sentir cómodo al interlocutor, se preocupa por él y afirma que debemos hablar más de teatro en otra ocasión, ella que ha trabajado en dos de las escuelas interpretativas más brillantes que encontrarse puedan: la inglesa y la argentina. “El teatro que he visto en Londres no lo veré jamás en ningún otro sitio, aunque en Buenos Aires tampoco sean mancos… ¡Pero si tuviésemos la plata de allá seríamos mucho más felices y aún podríamos hacer mucho más!”. Ella, con su presencia escénica, con su voz poderosa, demuestra, no obstante, que el arte no es cuestión de presupuesto sino de talento.

Óscar López y Pablo Vilaboy

Óscar López y Pablo Vilaboy

 

Óscar López

Siempre me fascinaron las historias, llegasen en el formato que llegasen, ¿quién iba a decirme que me convertiría en narrador, en transmioscar lopezsor de las creadas por otras, en autor de las propias? La comunicación es mi pasión, me atrevería a decir una necesidad, y poder darle rienda suelta sin cortapisas ni fronteras gracias a Internet se ha transformado en un goce, más que en una herramienta de trabajo.Facebook

Pablo Vilaboy

pablo vilaboyAunque con menos predicamento que el Mediterráneo en esta España nuestra por aquello de que a Serrat no se le ocurrió dedicarles una canción, las aguas del Atlántico avivaron desde muy joven mis ansias creativas y de ese estímulo bravío y libertario se derivaron querencias literarias, teatrales y cinematográficas que finalmente se han traducido en el escritor que soy: un tejedor de historias, ideas y sensaciones que, aun coqueteando con la dramaturgia, guarda total amor y lealtad a esa ventana abierta a otros mundos que es el séptimo arte.Facebook

 

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Escrito por Merche Rodríguez

Author: Merche Rodríguez

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