Patricia Méndez, directora de Biotour: “Me resulta más fácil trabajar con hombres”

Biotour. Viajes especializados

Patricia Méndez Sánchez, directora de la agencia de viajes Biotour, en su despacho (©R.C.)

Seguir funcionando como agencia de viajes en tiempos de Internet o no… ¡Esa es la cuestión! Es el dilema cuando uno no se adapta a los nuevos tiempos globales que permiten cerrar un viaje, teléfono en mano, con cuatro clics: un vuelo barato, una búsqueda de hotel en segundos, excursiones que amenicen la estancia y un surtido de restaurantes a los que acudir. Pero la rapidez, la casi inmediatez, y la mejor oferta económica tienen un precio: una vez en el destino uno no podrá acudir a la fría pero competente página web si hay problemas. Seamos exactos, sí podrá hacerlo pero tendrá que armarse de paciencia o ser persona de recursos y buscar él mismo la solución mientras le llega una respuesta del universo digital.
Y es que la modernidad no está reñida con el trato personalizado. Cada uno busca lo que más cómodo le hace sentir y lo que mejor encaja con sus posibilidades. O en la variedad está el gusto que también se podría decir y aplicar a Biotour, una agencia de viajes que se mantiene, y crece, en tiempos del reinado de la Red de redes y de menos demanda interna de oferta vacacional hasta este año. ¿Dónde se esconde el secreto? En la especialización, el viaje casi a medida como el traje que confecciona el mejor de los sastres y en la atención a sus clientes.
Bien es cierto que Biotour se ha especializado en los viajes que se seguirán haciendo mientras el mundo siga siendo mundo: los de trabajo y los exclusivos pero también es igual de cierto, y paradójico en estos tiempos, que esos viajes les proporcionan clientes particulares que acuden a ellos para que les organicen sus vacaciones familiares. O como decían las madres: “Lo bien hecho, bien parece”.
Y de familia también saben en Biotour que hoy dirige Patricia Méndez Sánchez con el apoyo de su hermano desde París, después de que su padre se jubilara, aunque la que se bate el cobre desde la central en Madrid es esta mujer de 40 años recién cumplidos, rubia y de voz dulce que empezó en la empresa familiar en los puestos más bajos y fue ascendiendo a la par que iba conociendo todos los resortes que hacen que la maquinaria funcione desde hace 20 años. Y todo porque suspendió un examen de ingreso para entrar en la Escuela de Turismo después de haber finalizado sus estudios con buena nota, pero “lo supendí, cosa que no me esperaba, y me quedé un año en blanco. Así que empecé a estudiar idiomas y entré a trabajar con mi padre en la agencia, desde abajo, en el almacén”.
Lo cuenta un sábado por la mañana, con la agencia cerrada que abre para recibir a dm, sentada a la mesa de reuniones de su despacho. Una estancia amplia y luminosa gracias a la pared de ventanales rematada por una balda corrida que atesora objetos de viajes, revistas y distinciones. Recuerdos de países en los que ha estado como Venezuela, Alemania, Jordania, Estados Unidos, Puerto Rico, Perú, Portugal, Italia, Inglaterra. Y al que acaba de renunciar, “un safari a Tanzania al que me invitaban y he decidido no ir porque coincidía con mi 40 cumpleaños y he preferido celebrarlo con mis hijos”. Presencia de países que se mezclan con fotos, plantas y algún dibujo infantil de sus hijos. Se nota que es un despacho de mujer. Un despacho empresarial en femenino.
PREGUNTA.- ¿Sigue siendo difícil ser mujer y empresaria en este país?
RESPUESTA.-No creo que se abran o se cierren más puertas por el hecho de ser mujer pero sí es cierto que tenemos un handicap: seguimos llevando sobre nuestras espaldas el peso de la casa, de los hijos, de la familia… y no voy a echarle la culpa a los hombres, quizá nosotras seamos las únicas culpables. Pero tenemos una preocupación, en general de todo, y no diré que los hombres no se preocupen pero lo hacen de otra manera.
P.- Dicen que una empresa dirigida por una mujer es más eficaz…
R.- No lo había pensado, pero tal vez. Puede ser por la forma de ser que tenemos porque desde siempre estamos más acostumbradas a organizar y eso se nota cuando lo transmites a tu trabajo. Me considero más conciliadora que los hombres, tal vez sea por mi manera de ser, pero sí creo que los hombres agradecen la presencia de la mujer en el mundo de la empresa. A mí me resulta más fácil trabajar y negociar con ellos. Quizá las mujeres somos más rivales entre nosotras y aunque podamos ser muy buenas amigas, en el ámbito laboral rozamos mucho.
Hace dos años se hizo cargo de la dirección, junto con su hermano, del negocio familiar, montado por su padre hace dos décadas. Un cambio de rol que coincidió con su propio divorcio. Una nueva vida, tanto personal como profesional. Parece que entramos en tierras movedizas, las de la propia intimidad, pero Patricia se hace cercana y cuenta ella misma: “Soy una persona muy positiva. Solo hubo una vez algo que me hundió y salí mucho más fortalecida porque supe que no te puedes quedar estancado en el hoyo. Hay que salir de lo que sea”, relata casi como un mantra.
P.- También dicen que para triunfar hay que fracasar. Hay muchos millonarios que son ejemplo de ello.
R.- Sí. En mi caso fue por circunstancias de la vida más que por el trabajo pero al final repercutió en el trabajo. Pero está claro que lo que no te hunde te hace más fuerte. Hubo un momento en mi vida que toqué fondo, tuve que hacerlo para volver a subir. Y me dije: ‘no quiero esto, ni esto, ni esto y aquello es lo que quiero. Y voy a afrontar mi futuro con fuerza e ilusión’. No tengo ningún problema en contarlo porque, además, fue un momento en el que cogí mucha fuerza. Ahora lo que más deseo en este mundo es mantener el negocio, y que mi padre pueda sentirse orgulloso y comprobar que la agencia va fenomenal. Deseo satisfacerle y poder decir que yo también me jubilé aquí y ¡ojalá alguno de mis hijos lo continúe!
P.- ¿El secreto de vuestro éxito se esconde en el cambio de rumbo de la empresa, cuando pasó de estar a pie de calle para trabajar desde un piso?
R.- Nuestro negocio se encaminó hacia la organización de congresos. En 1997 organizamos uno de 2.000 personas, de geriatría, y ahí nos decantamos (un año después se mudaban). Empezamos a tener muchísimas empresas que ya no necesitaban venir a verte porque todo se arreglaba por teléfono y vimos que teníamos que encaminarnos por ahí y tuvimos la visión de que la calle no nos iba a alimentar y en un piso estaríamos más tranquilos trabajando los sectores que más nos interesaban para darle un buen servicio a las empresas con las que trabajábamos. De hecho, no nos hemos centrado tanto en crecer como en dar un buen servicio. El cliente tiene que saber que tú te preocupas por él, tienes que hacerle sentir importante y que sepa que estás ahí para cuando te necesita. Y decidimos especializarnos en un trato personal.

Biotour. Viajes

El trato personalizado es el éxito de Biotour, segun su directora (©R.C.)

Hoy en día trabajan con empresas del sector farmacéutico, médico, de la construcción, fundaciones… Es su día a día, organizan los viajes de trabajo de los empleados que se desplazan a diario a cualquier punto de la geografía nacional. Pero también cuentan con otra clientela más especial con la que se juegan el todo por el todo: el cliente VIP.
P.- ¿Cómo llegáis a esa vía de negocio?
R.- Buscando un poco pero también porque empiezas a moverte en ciertos ambientes, conoces a alguien que conoce… Y cuando atiendes a uno y lo haces bien es como que llama y te llegan otros. Hay un nexo de unión entre ellos.
P.- ¿Qué es el cliente VIP?
R.- El de alta gama. Son clientes particulares con los que no puede haber ningún fallo (y se toma un segundo para hacer hincapié en la frase). En esos viajes la tensión y la adrenalina es constante. A mí un cliente me llama un domingo y me dice que si le puedo gestionar cualquier cosa y lo hago, por supuesto. Por eso trabajamos con los mejores corresponsales del mundo porque no podemos fallar. Aunque esto tampoco lo tenemos ¡todos los días! (y ríe abiertamente, a carcajadas)
P.- ¿Cómo es ese cliente?
R.- Vuela en business, se aloja en los mejores hoteles, los de categoría superior, come en los mejores restaurantes y participa de los mejores acontecimientos de cada ciudad. Un viaje de esas características puede estar en torno a los 30.000 euros por algo menos de una semana. Y ya no es que busquen solo el lujo sino que prefieren la exclusividad, que les descubramos algo que raramente se conoce. Afortunadamente, cada vez hay más hoteles innovadores y todavía queda dónde buscar.
Afortunados o acertados, lo cierto es que Biotour facturó el pasado año un millón y medio de euros netos y esperan cerrar 2014 con un ligero incremento en los beneficios resultado de un buen hacer, visión de futuro en su momento y una ilusión que, a tenor de las cifras, debe de permanecer tan intacta como el primer día.

Mantenerse mientras otros caen

Según el Informe Hosteltur & Deloitte Turismo de 2013 las expectativas seguían sin ser especialmente buenas para el sector turístico nacional, teniendo en cuenta que hasta la fecha han cerrado más de 3.000 agencias  en nuestro país. “En general, los ejecutivos consultados veían como se mantenía la guerra de precios, causada por la debilidad de la demanda interna. El segmento urbano evolucionaba peor que el vacacional, y dentro de los destinos urbanos, Barcelona se comportó algo mejor que el resto, continuando en Madrid la caída de tarifas. El mercado de negocios se mantuvo en su caída”. Todos estaban pendientes de las medidas económicas adoptadas por el gobierno y la efectividad de la Marca España, “ nada o poco eficaz por el 56% de los encuestados… Sólo un 20% consideró que pueden ser bastante o muy eficaces medidas como la inversión en la Marca España o el impulso de la demanda exterior y la colaboración público-privada”.

Merche Rodríguez

Estudié periodismo porque quería saber qué ocurría a mi alrededor. Y además, quería contar historias. Las que salen de la cabeza de un novelista, me encanta leer y escribir sobre lo que he leído, pero también las humanas, las que vemos todos los días de personas con las que nos cruzamos, conocidas y anónimas. Creo que los medios digitales no son el futuro, son el presente y han llegado para quedarse. He tenido grandes maestros y vivo en un estado de formación continua porque lo que me apasiona realmente es aprender. Si quieres saber algo más de mí, puedes averiguarlo aquí.

Escrito por Merche Rodríguez

Author: Merche Rodríguez

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