Sin miedo al vértigo

  • Francisco, entrenador del Almeria, cumple 50 partidos en la Liga BBVA y sigue siendo el mas joven.
  • “Si las circunstancias fuesen otras en el club yo no estaría de entrenador del primer equipo”, aseguró en su momento el míster.

Estaba en Ibiza disfrutando junto a su mujer de los últimos días de vacaciones. No tenía nada claro lo que haría días después de que terminase el periodo de asueto. Su sitio estaba en el filial, aunque también le atraía dar un salto. Dejar su club y emprender una nueva aventura. Todo pasaba por su mente. Era dejar la tranquilidad de entrenar a los meritorios por ser el primer entrenador de una entidad.

Sigue siendo el más joven de los entrenadores en la Liga BBVA. La gran mayoría de los 20 equipos ha cambiado de entrenador en este tiempo de medio centenar de encuentros. No el Almeria. No un Francisco que ya es un veterano.

Hasta que recibió una llamada. Era de la UDA, su club. Pero no fue la que esperaba. Creía que le hablarían de una nueva campaña en el ‘B’. Craso error. Le ofrecieron ser el entrenador del primer equipo. ¿Buscaba dejar la tranquilidad por el riesgo? Pues el propio club almeriense se lo ponía en bandeja en grado superlativo. Aceptó casi sin negociar.

¿Confianza en sus posibilidades o irresponsabilidad? Todas las encuestas decían que era lo segundo. La realidad demostró que fue lo primero. Principalmente que pocos confiaran en Francisco se debía a varios factores. Uno era que nunca había entrenado en la Liga BBVA. Ni tan siquiera en la Liga Adelante. Daba el salto de Segunda B a la Primera División. Para muchos, un imposible. El segundo motivo era su edad. Se convertía en el entrenador más joven de los 20 que comenzaron la pasada temporada. Como decía Bernard Shaw, “la juventud es una enfermedad que se cura con los años”. Esa enfermedad, en el mundo del fútbol, debe ser que se cura con algún cese. Para aprender de los errores que se comenten como pecado de juventud y que permiten ir ganando experiencia.

Pero tampoco tuvo que sufrir esa espada de Damocles. Y eso que él mismo se vio algunas veces con  trabajo perdido. Tanto que no tuvo reparos en admitir en algunas ruedas de prensa que, de haber sido el aficionado que lo es desde que se creó el club en 2001, “hubiese entendido que se cambiase de entrenador”.

El míster más joven de la liga, Francisco, entrenador del Almería.

Tampoco tuvo reparos en admitir, en otra demostración de sinceridad ante unos periodistas a los que conoce (en su mayoría) desde que era un juvenil y se marchó del Plus Ultra al Espanyol, que si “las circunstancias fuesen otras en el club (poco potencial económico), yo no estaría de entrenador del primer equipo”. Motivos, todos ellos, para aumentar la presión de entrenar al equipo de su ciudad. Con el que no pudo disputar ningún partido como jugador, pese a tener ficha y ser artífice del ascenso, en la Primera División. Lo de profeta en su tierra en el banquillo se lo tuvo que ganar minuto a minuto. Para él no valía ni lo dicho y manido por el Cholo Simeone de “partido a partido”. Para el almeriense, esta frase queda muy distanciada en el tiempo del principio al final.

En una Liga ganada por el Cholo, también Francisco fue protagonista. Por haber aguantado toda la temporada. Por haber estado las 10 primeras jornadas sin conocer la victoria. Por ganar a conjuntos como el Valencia, Real Sociedad o el propio Atlético de Madrid, que estrenaba (y perdía) liderato tras más de tres lustros sin estar en lo más alto en solitario. Por lograr una permanencia en la que pocos confiaban en el verano de 2013.

Logrado el objetivo, un nuevo debate se abrió en el entorno del almeriense. ¿Debía renovar? Hablar de entorno del entrenador es también hacerlo del entorno de un equipo que lleva en la elite seis de las últimas ocho temporadas. Porque uno no logra identificar si hay separación entre uno y otro. Por algo es el máximo goleador de la historia del club.

Lo fácil hubiese sido irse tras hacer “un milagro”, calificativo que le dieron a lograr la permanencia los propios jugadores del Almería. Pero demostró que le gusta el riesgo y repetir. Quiere seguir haciendo historia ante los suyos. Lo hizo en la primera jornada de esta temporada. Se convertía en el entrenador que más había dirigido a la UDA en Primera. Lo que habla de los movimientos que ha habido en las campañas anteriores en su puesto de trabajo. Lo batió ante el Espanyol. Su primer equipo profesional. Curiosidades del destino.

La cifra redonda (50 partidos) los logró en Granada. Una ciudad que lo vio jugar en sus últimos coletazos como jugador. Cuando prefirió dejarlo y pasarse a los banquillos. Una decisión acertada. El tiempo le está dando la razón.

Sigue siendo el más joven de los entrenadores en la Liga BBVA. La gran mayoría de los 20 equipos ha cambiado de entrenador en este tiempo de medio centenar de encuentros. No el Almeria. No un Francisco que ya es un veterano… De los que aprenden cada minuto.

 

Jordi Folqué @jordifolque

Deportes

Dicen que desde que nací ya lo hice con un micrófono. De radio principalmente. También me atraía la televisión. Pero, tengo que reconocerlo, nunca me veía escribiendo. Y, lo que son las cosas, es lo que llevo haciendo los últimos 21 años. He tenido fases sin radio. Otras sin televisión. Nunca sin un medio escrito. Cosas de la vida. Incluso con tiempo para escribir un libro junto a Pepe Reina (El Mundo en nuestras manos). Me encanta contar historias. Me encanta un evento deportivo. Hay pocas redes sociales en las que no esté. Así que puedes seguirme en Facebook (Jordi Folqué Perea) o en twitter (@jordifolque)


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Escrito por Merche Rodríguez

Author: Merche Rodríguez

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